En el extremo sur de Bolivia, ya casi en la frontera con Argentina, se encuentra Tarija, conocida también como la Ciudad de las Flores, debido a su belleza y ornamentación, que la hacen una de las ciudades más bonitas del país. La capital del departamento homónimo está asentada en un valle de casi 2.000 metros de altura, a orillas del río Guadalquivir y con clima templado, ideal para los viñedos y fábricas de singani típicos de la región.





