Arica, en el extremo norte de Chile y casi en la frontera con Perú, es conocida como la «Ciudad de la Eterna Primavera», gracias a su clima agradable durante casi todo el año. Sus bonitas playas a orillas del Océano Pacífico, el olor a pescado y mariscos en el muelle y la magnífica vista desde el morro que lleva el nombre del municipio hacen de este sitio un lugar apacible y pintoresco.



