Situado a unos 165 km de la ciudad de Río de Janeiro, el balneario de Armazón de Buzios, o simplemente Buzios, se encuentra en una península cuya costa tiene ocho kilómetros de extensión y 23 playas de incomparable belleza, que constituyen uno de los destinos turísticos más famosos de todo Brasil.

Buzios es frecuentemente mencionada como la Saint-Tropez brasileña, debido a la visita de la célebre actriz francesa Brigitte Bardot al lugar, en 1964; hasta hoy, el mayor número de turistas de la península proviene de Francia y Argentina, y no son pocos los que se quedan a vivir allí. Asimismo, el lugar es visitado desde los años 40 por la élite de Río y de São Paulo.

Con una temperatura promedio anual de 24ºC y aguas que oscilan entre lo frío y lo tibio, Buzios registra pocas lluvias durante todo el año, con una frecuencia un poco mayor en verano. La ciudad es muy buscada para la práctica del vuelo libre y la vela, una vez que los fuertes vientos de la región favorecen esas actividades; los amantes del surf, windsurf y kitesurf también suelen llegar a Buzios en procura de buenas olas.

Antigua villa de pescadores, Buzios todavía mantiene el ambiente de ciudad pequeña, ya que cuenta con menos de 25.000 habitantes, muchos de los cuales están de alguna manera relacionados al turismo. Es grande el número de posadas existentes en la orla y en los alrededores, siendo este un gran destino, por ejemplo, para una luna de miel, debido no solo a la belleza indiscutible de las playas como a la tranquilidad del pueblo.

Pese a la calma del lugar, la vida nocturna es bastante animada, con la presencia de muchos bares, restaurantes y discotecas. La Calle de las Piedras atrae a los bohemios, mientras la Calle Turibe de Farías tiene una escena más underground. En ambos casos, la diversión puede extenderse madrugada adentro. Por otra parte, el Mirante do Forno (Mirante del Horno) y el Mirante de João Fernandes permiten visualizar toda la belleza de esta mágica ciudad.

Quienes prefieran el ecoturismo deben realizar las caminatas a lugares como Ponta da Lagoinha, Pontas das Emerências y Ponta do Criminoso. Asimismo, las Pozas de las Tortugas, a las cuales se llega mediante sendas, son hermosas piscinas de agua salada formadas por el relieve accidentado de la región. Finalmente, la Reserva de Tauá, de conservación arqueológica, antropológica y geológica, es un paseo imperdible.

Entre las playas, se destacan la Praia da Azeda (Playa de la Agria), considerada por muchos como una de las más bonitas de Brasil, la Praia Brava (Playa Brava) y Praia da Ferradura (Playa de la Herradura), más indicadas para los practicantes del surf y de otros deportes, y la Praia da Ferradurinha (Playa de la Herradurita), una encantadora piscina natural de arena fina y clara y rodeada por peñascos.

Para quienes estén en busca de más fiesta y diversión, sin duda se recomienda conocer la Playa de Geribá y la Playa de João Fernandes, ambas puntos de encuentro de la juventud y con muchos bares donde se puede disfrutar de una buena cerveza, pescado y mariscos. Para los naturistas, el destino es la aislada Praia Olho de Boi (Playa Ojo de Buey), el lugar ideal para quitarse la ropa y deleitarse con las maravillas de esta linda ciudad de Brasil.

Fotos: Buzios, por Álvaro Vega y Brigitte_Vds (ambas en Flickr)


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