Entre las muchas maravillas encontradas en la inmensa costa de Brasil, se destaca el archipiélago Fernando de Noronha, de 26 km² y formado por 21 islas e islotes, en pleno Océano Atlántico. Se trata de un lugar de belleza fuera de lo común, naturaleza muy bien conservada, aguas verdes que recuerdan el Caribe y un mar límpido que permite bucear y jugar demoradamente con los delfines que habitan la región.





